lunes, 13 de septiembre de 2010

Sé feliz!

Nunca buscás nada, tampoco lo esperas, sin embargo llega. Siempre crees poder controlar cada situación, pero casi siempre tu sensibilidad se hace presente y te sobrepasan los asuntos simples.
Compraste un pañuelo en la feria del domingo y te vendaste el corazón antes que comience la semana; preferiste cegarte ante la desigualdad de sentimientos, sin asumir que el error fue tuyo por ponerlos en la balanza.
Habitualmente la inseguridad te hace esperar algo a cambio de la otra persona para sentirte bien, y si el otro no siente te prohibís sentir, te sentís lastimado y desilusionado. ¿Con que derecho pretendes controlar el sentir ajeno?
¿No sería magnífico disfrutar de las cosquillas en la panza, de los sueños, de las horas imaginando fantasías con ella? ¿No te llenaría complacerte mirándola, conociéndola y descubriendo cada detalle suyo?.
Disfrutar las cosas simples te enseñan mucho más que encerrarte a llorar por un amor no correspondido, por un amor que no pudo ser, por un amor que el tiempo caducó.
Si en verdad hay algo que te une, ¿por qué elegís el camino más difícil? ¿Porqué escoges esconder la cabeza como un avestruz?
¿Por qué dejas que tu corazón se marchite y arrancás las raíces de algo que puede florecer como y cuando nunca imaginaste?
¿Por qué te equivocás así? Y cerrás la puerta sin darte a vos mismo esa oportunidad de arriesgar, de jugar.
Nadie dice que si encontrás otra puerta no puedas entrar, pero sabes bien que por más que quieras cerrar la anterior, todo va a seguir allí detrás y vos espiando por la cerradura.
Todo seria distinto si aprendieras a usar la libertad de tu mente y pudieras disfrutar de todo y sobre todo ser feliz con quien vos queres serlo.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Todo pasa...

Un guerrero acepta la derrota; no la trata de forma diferente, intenta transformarla en victoria. Un guerrero sufre con el dolor de la pérdida, pero después de que pasa todo esto, la mesura comienza otra vez. Un guerrero sabe que una guerra esta compuesta por muchas batallas y sigue adelante.

A veces todo se vuelve negativo. El día nos parece noche y nos sentimos tristes y vacíos. Pero la vida sigue siendo el mejor de los regalos y aún en los momentos mas oscuros podemos encontrar una estrella que nos haga compañía.

No te quejes si caes y tenes que volver a levantarte, si seguís un camino y tenes que torcerlo, si encontras el dolor y tenes que enfrentarlo, si planeas un vuelo y tenes que acortarlo. En esa lucha radica el verdadero milagro de la vida, que tus ojos miren, que tus oídos oigan, que tu cerebro funcione, que tu sensibilidad sienta, y por ultimo y fundamentalmente que tu corazón ame.